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Marzo 29, 2007

Barómetro de febrero del CIS: un análisis

logoHome.jpgAcaba de salir el avance del barómetro de febrero del CIS. Para este humilde usuario del Bus, las encuestas son algo así como un banquete de brownies. Y si hablamos de las del CIS, es como si me invitaran a la Mesa Cero de Embassy. Devoro hasta las fórmulas. Hay vicios peores, y también los tengo. Me he dedicado profesionalmente a analizarlas para el PP de Canarias, he hecho mis pinitos en el diseño de alguna y creo que me asiste cierta experiencia y conocimiento para recomendarles a Ustedes que no hagan caso a lo que leerán mañana en los diarios, especialmente, si son resúmenes basados en los despachos que acabo de leer en el servicio de Europa Press. Cuánto disparate en tan pocas líneas. Aquí les ofrezco mi análisis, por los viejos tiempos.

A modo de conclusión: si yo fuera dirigente del PP, ya estaría preparando las galas de las mejores noches electorales en el balcón de la sede de la calle Génova.

Ya sé que lo más atractivo son los indicadores electorales, de intención y estimación de voto. Es en lo primero que se fijan (nos fijamos) los periodistas.

Pero si realmente quieren saber cómo está el patio y, lo que es más importante, cómo pinta de cara a las elecciones, pongan el oído más fino a la calle y escuchen esto:

Cuando José Luis Rodríguez Zapatero tomó posesión como presidente, en abril de 2004, la confianza en la situación económica era del 59,3%. Hoy es del 45%. En menos de tres años, la confianza en la marcha de la economía se ha desplomado casi 15 puntos porcentuales. Hoy son mayoría los españoles que no confían en la situación económica del país.

Ahora confronten este estado de opinión con el optimismo de Zapatero en su campaña hacia las Elecciones locales y autonómicas del próximo 27 de mayo. Resulta que ha decidido hacer de los buenos indicadores macro el eje de su mensaje al electorado. A la vista del avance del barómetro del CIS, no hace falta ser un experto en comunicación política para darse cuenta de que está cometiendo un error garrafal.

Lo de la preguntita del precio del café, resulta que no va a ser una simple anécdota. La afición está más que mosqueada con las perspectivas económicas.

Cuando Zapatero llegó a La Moncloa, las expectativas de mejora eran compartidas por el 60,2% de la población. Hoy (barómetro de febrero del CIS), los que creen en una mejora son el 41%.

Pero, descendamos un poco más al detalle de la opinión de la gente. Tirémosle de la lengua para conocer su valoración de la situación económica actual. Hace tres años, al llegar Zapatero al poder, un 44,2% valoraba como “buena” o “muy buena” la situación económica. Hoy, esa franja es del 27,1.

En cambio, la de quienes creen que la situación es “mala” o “muy mala” ha pasado del 11,8 (Barómetro de abril de 2004) al 25%, es decir, se ha multiplicado por algo más que dos.

Si se le pregunta a la gente cómo cree que va a evolucionar su situación económica de aquí a un año, un 11,7 cree hoy que irá a mejor. ¿Saben cuántos, en abril de 2004, creían que su situación mejoraría en el plazo de un año? Un 26,8%. Por el contrario, los que creen que la situación empeorará representan hoy el 27,6%, frente al 11,8 de abril de 2004.

Merece la pena prestar atención, además, a la disminución del número de los que no saben qué responder sobre la situación prospectiva de la economía. En abril de 2004, en un momento de marcado optimismo económico, el porcentaje de los que “No saben” era del 26,4%. Lectura: en las fases de mayor euforia, la gente se retrae de expresarla.

Hoy, en cambio, los que “No Saben” cómo evolucionará la situación económica han caído al 11,2%. Lectura: la gente lo tiene claro, va a ir a peor.

¡Y Zapatero, hablando en los mítines de lo bien que marcha la economía! Si yo fuera dirigente del PP, haría todo lo posible por no desviarle de ese carril suicida. Que siga, que siga desconectado de la agenda de la gente, como demostró en el programa que le prepararon en TVE con cien entrevistadores espontáneos.

Fijémonos, ahora, de qué está compuesta esa agenda. ¿Cuáles son los problemas que más preocupan a los españoles, según el Barómetro del CIS?

El primer lugar lo ocupa el terrorismo y ETA. Cuando se le pide a los encuestados que destaquen tres, aparece en primer lugar, con una tasa del 42,5%. Y cuando se le pide que identifique un solo problema, también es el primero, con una tasa del 23,9%. Atención: el PP acierta al incluir este asunto en la agenda y el PSOE falla, al diagnosticarlo como artificial. No, no es artificial: a la gente le preocupa, y mucho.

El segundo problema es el paro. En ambas versiones de la pregunta (cuando se pide identificar tres problemas, o cuando se pide identificar el problema más grave), la preocupación por el desempleo alcanza al 40,5% y al 16%, respectivamente.

En el ránking de preocupaciones, las relacionadas con la marcha de la economía son mayoría entre los 8 primeros puestos. Además del paro (segundo problema más preocupante, para los españoles), la gente vive preocupada por la vivienda (cuarto puesto), los “problemas económicos en general” (sexto) y la calidad del empleo (octavo).

Y cuando les preguntas por los problemas que les afectan personalmente, el protagonismo de las preocupaciones económicas se acentúa. La vivienda, el paro y los “problemas económicos en general” ocupan los tres primeros puestos, seguidos de la inmigración, la inseguridad, la calidad del empleo, el terrorismo y las pensiones.

Vemos como nuestra foto se va fijando en la cubeta de los datos, y resulta que sale una imagen coherente.

¿Qué tenemos aquí? Por un lado, una población que no lo está pasando bien para llegar a final de mes, que ha perdido el optimismo que rezumaba hace tres años, que cree que la situación va a ir a peor y a la que le preocupa el paro, la vivienda, la calidad del empleo o las pensiones. Por otro lado, un presidente del Gobierno que presume de datos macroeconómicos, que despide euforia por los cuatro costados y que está convencido de que la gente vive en la abundancia.

¿Se puede ir más deprisa hacia el despeñadero? Sí, se puede.

Observemos, ahora, lo que NO preocupa a la gente: las guerras (0,4%), la violencia contra las mujeres (3,9%) o la igualdad de los sexos (0%); justo los problemas que han integrado la agenda prioritaria del Gobierno.

No cabe duda de que la violencia doméstica es un problema acuciante para miles de mujeres. Otra cosa es que la respuesta del Gobierno, con medidas como la Ley contra la Violencia de Género (criticada por el Consejo del Poder Judicial, el Consejo de Estado y hasta por profesionales como la juez decano de Barcelona) o la Ley de la paridad forzosa en los partidos políticos y las empresas respondan con eficacia y conecten con una determinada sensibilidad social. A la vista del barómetro del CIS, hombres y mujeres opinan mayoritariamente que no es una prioridad, ni para el país, ni para su agenda personal cotidiana.

Veamos, por último, la valoración del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

En abril de 2004, cuando tomó posesión y adoptó las primeras medidas de su Gobierno (retirar las tropas de Irak, derogar el Plan Hidrológico Nacional,...) un 52,5% tenía un concepto bueno o muy bueno de su Gobierno. Hoy, esa valoración se ha desplomado al 25,4%. Por el contrario, los que valoran negativa o muy negativamente la gestión del Gobierno Zapatero han pasado del 5,7%, en abril de 2004, al 25,5%.

Repárese en que, a día de hoy, los que tienen un concepto pésimo del Gobierno igualan e incluso superan ligeramente a los que tienen una valoración óptima. Se trata de una situación bastante desfavorable para las expectativas electorales del Gobierno, habida cuenta de que en este caso representa un cruce en dos tendencias opuestas: la de los que están contentos con el Gobierno, que disminuyen irremisiblemente, y la de los que no lo tragan, que aumentan marcada y sostenidamente desde que Zapatero tomó posesión.

De nuevo, conviene fijarse en el segmento de los que “No Saben”. En abril de 2004, eran un 20,5%. Es lógico, Zapatero acababa de llegar a La Moncloa. Los había que le daban un voto de confianza; otros, que estaban aún conmocionados por las circunstancias en las que ganó el PSOE, y otros, sencillamente, querrían esperar.

Hoy, los que “No Saben” representan sólo un 4,3%. Conclusión: la gente lo tiene claro, Zapatero no dispone de más crédito ni genera más expectativas. El carisma de su Gobierno está amortizado.

Un análisis parecido a este deben estar realizando a estas horas los gabinetes políticos de los dos partidos. Si son honestos, uno, el PSOE, los recibirá con preocupación y el otro, el PP, con un prudente optimismo.

Lo que veremos mañana resumido en los diarios no tendrá mucho que ver, lo aviso. Salvo honrosas excepciones, se fijarán, me temo, en lo de siempre: la intención y la estimación de voto, que siguen siendo favorables al PSOE. Y a esa lectura se aferrará José Blanco para pregonar su propaganda mentirosilla y fanfarrona. No se lo tomen muy en serio. Ahora mismo, en el PP deben estar saltando de alegría. Su agenda, su estrategia y su constancia empiezan, al fin, a dar frutos.

Marzo 28, 2007

Epidural

pazvega_270307.jpgUna clasista de la salud. Paz Vega, actriz, portada de El País Semanal por su embarazo:

“Sería perfecto que hubiera clínicas específicas de parto. Una embarazada no es una enferma. E ir al hospital a dar vida al lado de gente que está muriendo es una contradicción”.

Una cosa le reconozco a ese manual de estilo del perfecto progre multimillonario que es El País y su constelación: la naturalidad con la que cuelan las fantasías totalitarias más aberrantes en el escaparate de lo moderno. Si dices que fusilarías a dos o tres cada mañana, y lo dices en la SER, hasta te aplauden. El medio es el masaje.

Paz Vega, radiante, entra por el ojo con su ideal de darwinismo clínico: sanos y enfermos, vivos y moribundos. No basta con habitaciones separadas. La enfermedad, el dolor, la muerte, no deben verse. Como si no fueran parte de la vida. Qué antiguos son estos modernos. Lo de Paz ya lo intentaron, sin tanto glamour, Mengele, Stalin y hasta la socialdemocracia sueca y su programa de esterlizaciones eugenésicas a más de 62.000 personas.

“Ir al hospital a dar vida al lado de gente que está muriendo es una contradicción”. ¿No es en la Ruber donde tratan también a Polanco de lo suyo? Una lástima, no saber apreciar la continuidad milagrosa de la vida en la muerte. Y viceversa.

Creo que Paz tomará la epidural.

Marzo 27, 2007

Txat

eguiguren.jpgHan rechazado una reforma para que los condenados por maltrato a mujeres no puedan desempeñar cargos públicos. Zapatero, feminista ista ista, respirará tranquilo. Su fiel Jesús Eguiguren puede seguir txateando en el messenger con Josu Ternera.

-K tal, majete? (Emoticono de fiestero con gafas de sol)
-Pos nada, aquí, pasando el Netol a la armería...
-(Emoticono de felicidad) tas perdío, tunante. onde andabas????
-Na, cursillo de tiro, pa no perder las mañas. K si no t oxidas, tol dia jamando, tirao y viendo Yo soy Bea. (Emoticono de aburrimiento con media lengua fuera)
-Djate ver, loko. Mi Zapatitos quiere el komunikata ya. K seguís en tregua, k no habrá más ecuatorianos, k devolvéis algunas pistolas, ... pero algo tiene k salir antes de las elecciones, o nos vamos todos a tomar pk. (Emoticono de susto)
-Primero el Otegi en las listas, luego el komunikata...
-Está chungo. Mi Zapatitos kiere, pero el barbas tiene a todo el facherío en la kalle desde lo del Iñaki. ¿No podéis presentar otra vez a las gordas? (Emoticono con guiño)
-Ni de koña. El Otegi o la liamos.
-Os toka, ternero. Ya os dimos el chivatazo cuando la redada del Marlaska, al Iñaki sano y salvo, al Otegi lo mandamos pa kasita limpio de polvo y paja, lo de Navarra amarrao, ¿k mas kieres, kantinflas?
-El Otegi o sacamos los papeles firmados antes del 11-M.
-(Emoticono sudando)
-Anda, pringao, te dejo pa seguí akí sacándole brillo a la parabellum. ¿k tal la señora? No habrás vuelto a zurrarle!!!!! (Emoticono con un ojo morado)
- K dices, loko!!! Akello fue un arrebato con la Assumpta, que me pilló empujándole la moto a otra.
- koño, pues la pusiste bonita!!! A paraguazos, con el puño y hasta con un zapato. Tuvo pa 20 días, según la sentencia. Sí señor, como un verdadero vasco!!!
- kalla, k ha tenido k salir una de mi partido a defenderme en el kongreso. “Todo el mundo tiene derecho a rehabilitarse”. Si es lo k yo digo: totalmente rehabilitado, igual que De Juana.
- eso, kojones, la próxima vez, un tiro en la nuca o directamente una patada en los huevos, como al maketo de ermua. Komo un vasco, koño!!!
-pero si ella no tiene huevos, komo vi a pegarle una patá en los huevos????
-no, si es lo k yo digo, socialistas amariconaos. un obstáculo y se akojonan!!! Si no tiene huevos, no es vasca!!!
-Gracias majete (Emoticono con corazones)
-Agur

Marzo 26, 2007

Lo imprevisto

nzaplana_260307.jpg
Conozco a un periodista que escribió la esquela de su madre unos veinte años antes de que ésta muriese. La cuidaba como a un vegetal muy querido. La esquela, me refiero. Otros tienen un cactus en la mesa, porque creen que absorbe las malas vibraciones. Pero mi amigo plantó un día una nota necrológica y ya no se separaron.

Guardaba el original en la gaveta de su mesa, situada en la sección de Local de la Redacción. También disponía de una versión compuesta para una última página del periódico, lista para pasar a plancha y, de ahí, a rotativa. A mí me recordaba uno de esos carteles de grandes corridas en los que puedes poner tu nombre de guiri junto al de Paco Camino o El Cordobés. Aunque para mi amigo fue siempre una cosa de lo más serio.

La revisaba cada día, antes de empezar a hacer llamadas al concejal de Policía o a la Casa de Socorro, a ver si habían atendido a algún yonki pasado de crack la noche anterior. Repasaba cuidadosamente la relación de allegados que va justo antes de “...ruegan una oración por el eterno descanso de su alma...”.

Añadía altas y suprimía bajas en la familia. Bodas, nacimientos, divorcios, malos rollos y decesos quedaron pulcramente registrados en la esquela de su madre, a lo largo de veinte años. La quiso tanto, que la mató todos los días con un sobresalto distinto.

¡Cómo juzgarle! ¿No es eso lo que hacemos, cada día, en los periódicos? Integrar los cabos sueltos al relato de lo inevitable. Querer dejarlo todo atado y bien atado.

El día que su madre murió de un ataque al corazón, mi amigo estaba ilocalizable en un viaje de aventura. La esquela se publicó cuatro días después del entierro, aunque a tiempo de convocarnos a todos a la misa funeral.

Hoy, El País ha publicado que Eduardo Zaplana envió regalos navideños a su madre Doña Rosario, pagados con fondos públicos, de los que dispuso como ministro de Trabajo.

Poco después de que saltase este nuevo escándalo de corrupción en el PP, Ángel Acebes ha introducido en el debate el pequeño detalle de que la madre de Zaplana falleció en 1966.

No puedo enlazarlo, porque El País aún no lo ha contado.

He pensado en lo jodidamente conectado que está todo. Resulta que la neurosis previsora de mi amigo no es tan extravagante como creía. Puede afectar también a toda una industria de la mentira. Previeron el odio en todas sus incidencias, como mi amigo previó el amor. Su mentira de hoy estaba hecha hace 41 años.

Pero siempre hay algún imprevisto, y un neurótico jamás cuenta con ello.


Actualización a las 20:50 horas: Al enlazar la información de El País que motiva este post, observo que en la edición digital, este diario ha suprimido la referencia a la madre de Eduardo Zaplana que, no obstante, se mantiene en la edición impresa, para mayor escarnio de un medio que se reputa a sí mismo modelo de periodismo y deontología profesional. Con todo, no deja de ser una curiosa demostración de lo que he intentado comunicar. Siempre borrando los cabos sueltos, los incómodos imprevistos.

Marzo 23, 2007

El 'día después' de Zapatero

nzapatero_230307.jpgLa caída de Zapatero sólo puede ser traumática, como traumático fue su ascenso y traumática está siendo su política. No es profecía, es Historia. Los vientos que ha sembrado retornarán como un tsunami de indignación devastadora. En un previsible paisaje de cascotes de la Constitución, ¿cómo pensarán los que, desde la derecha liberal, tendrán la responsabilidad de recoger y restaurar los escombros? ¿Hay alguien en el PP pensando ahora mismo en el día después de Zapatero?

Sucederá antes o después, pero sucederá. Será la fatiga de los sueldos, un repunte del paro, una escalada de los precios, el pinchazo inmobiliario, la enésima mentira, el próximo inmigrante en la cola del médico o una derrota de la selección española. Todo lo que ahora duerme o juega con la Play, ya está envenenado, esperando el chispazo.

Zapatero no sobrevivirá al desastre que él mismo ha infligido a los demás. El PSOE tendrá que refundarse y quedará inhabilitado para gobernar mientras haya alguien que recuerde su abyección.

Pero también es probable que Rajoy sucumba al terremoto social y, con él, la penúltima intentona de oponer batalla a la hegemonía de la izquierda y el nacionalismo en la industria de las ideas.

La iniciativa conjunta de Foro de Ermua, Basta Ya y Covite (el Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco) integra a personalidades dispares. La sintonía de la mayoría de ellas con el PP se circunscribe a la política anti-terrorista. Cuando Zapatero desaparezca de la escena política, se recomponga la unidad contra ETA, el PSOE abjure de la negociación, pida perdón a la sociedad y se repliegue tras una fachada de moderación a la espera de tiempos mejores para volver a las andadas (va en su naturaleza histórica: no puede sortear durante mucho tiempo el instinto de destrucción de la democracia), Savater, Rosa Díez o Pagazartundúa volverán a defender su ideario de izquierda, reservando el punto de sintonía con el PP sólo a la claridad moral frente al terrorismo. No hay ningún reproche en este análisis, sino una simple proyección de lo que es razonable que suceda, y una invitación al PP a que piense con realismo en el futuro.

Es falsa la propaganda gubernamental que sostiene que al PP le interesa “atizar” la confrontación con el PSOE sobre la política anti-terrorista.

Por el contrario, la antorcha encendida de los resistentes, desde la izquierda, al proceso de paz, ayudará el día después de Zapatero a recargar al PSOE de legitimidad para volver, y volver a las andadas en el menor tiempo posible.

Proclamarán: “La prueba viviente de que somos mejores son Fulanito, Menganita y Zutanito, cuya heróica resistencia al terror representa la auténtica tradición de la izquierda”.

El PP no podrá negarse a este reconocimiento, porque ha compartido con Fulanito, Menganita y Zutanito la oposición a los años de plomo de la política de Zapatero.

El PP se unirá al reconocimiento a la “verdadera izquierda” refundada. Lo hará en aras de la unidad de los demócratas frente al terrorismo. Evitará cuidadosamente ser tomado como una fuerza exaltada y revanchista, y dará carpetazo al expediente de la era Zapatero, como Aznar lo hizo con el de la era González.

Si Polanco acaba de denunciar su temor al "revanchismo del PP", es precisamente porque sabe que es lo único que no tiene que temer del partido más democrático y conciliador del sistema constitucional.

Pero también sabe perfectamente que la acusación hace mella en un PP apocado y mendigo de legitimidad en la fastuosa industria de producción y difusión de las ideas que controla el magnate español de la prensa, el entretenimiento, la educación y la cultura de masas.

El veto del PP a los medios del grupo PRISA es una respuesta proporcionada a la las descalificaciones vertidas por Polanco en la Junta de Accionistas, pero me atrevo a vaticinar que durará lo que tarde Gallardón en aparecer en la SER, en Cuatro o El País.

En todo caso, no puede durar, porque, o mucho ha cambiado el PP de Rajoy, o sigue fiando su legitimidad histórica, ideológica y moral a las patentes expedidas por la factoría cultural de la izquierda.

¿O es que nadie recuerda cómo se querellaron contra Pedro Almodóvar por haberles acusado de una tentativa de Golpe de Estado durante la noche del 13 de marzo de 2004? A escondidas, por puro compromiso, prácticamente rezando por que el juez la archivara, cosa que hizo, y los populares ni recurrieron la decisión, ni la comentaron. Pasaron página, que es lo suyo.

Por ese remanso de concordia y olvido fomentado por la derecha, el PSOE post-Zapatero alcanzará otra vez una posición de legitimidad y será sólo cuestión de tiempo que olvide sus píos deseos y reanude la destrucción de la democracia, empezando por la destrucción de los partidos que se oponen a la realización de su naturaleza totalitaria.

Lo que yo veo el día después de Zapatero es una izquierda destrozada pero con recursos para reconstruirse sin rectificar en lo esencial; una derecha que creerá contribuir a la reconciliación tirando por la borda lo que quede del legado de Aznar y gobernando sin molestar ni cambiar ninguna de las causas profundas que ha llevado a España a este nuevo desastre.

Esas causas se llaman “educación” y “contienda ideológica”. Si el día después de Zapatero, el PP no empieza por cambiarlas, nada habrá cambiado en nuestra historia.

Marzo 22, 2007

¿Nuclear? Sí, gracias, en Marruecos

jflopezaguilar_210307.jpgEl candidato del PSOE a la Presidencia de Canarias ha pedido respeto para el desarrollo de la energía nuclear en Marruecos. Juan Fernando López Aguilar opina que “forma parte de las alternativas estratégicas de un país vecino que merece tanto respeto como otros”. Lo más chocante es que el mismo que ahora pide “respeto” para el desarrollo de la energía nuclear en Marruecos, se puso al frente de las manifestaciones en 2003 contra la autorización del Gobierno de Aznar a Repsol-YPF para que explorase el sustrato marino de Canarias ante los indicios de que puede albergar un importante yacimiento de petróleo y gas.

El plan nuclear de Marruecos no es nuevo, y el PSOE canario no siempre ha sido tan complaciente con él. Ahora toca “respeto” para todo lo que venga del régimen de Mohamed VI, ya sea un plan de anexión del Sáhara o una central nuclear con tecnología rusa a 400 kilómetros de Canarias.

En 2002, el PSOE recurrió ante el Supremo la autorización concedida en diciembre de 2001 por el anterior Gobierno a Repsol-YPFpara abrir catas en el sustrato marino de Canarias. Según el ex presidente de la petrolera, Alfonso Cortina, las probabilidades de explotar con eficiencia un yacimiento en la zona son del 20 al 30%, suficiente para emprender la exploración. De hecho, compañías norteamericanas y holandesas se reparten las concesiones otorgadas por Marruecos en la zona, apenas a unas pocas millas de donde autorizó el Gobierno español a Repsol-YPF.

El Supremo suspendió la autorización por un defecto de forma el 10 de marzo de 2004, cuatro días antes de las Elecciones Generales y uno de la masacre de Madrid. En un análisis para Libertad Digital, he sostenido que el 10 de marzo se produjo el primer golpe de Marruecos a España.

Y López Aguilar celebró aquel día la decisión del Supremo “como un triunfo socialista en defensa de un interés genuinamente canario”. Es el mismo político que ahora pide respeto para Marruecos y su plan nuclear.

Las cesiones del Gobierno del PSOE a Marruecos en el expediente del Sahara han provocado a Argelia, que nos subirá un 20% la tarifa del gas. Gracias al PSOE y, en especial, a Juan Fernando López Aguilar, que no paró hasta lograr que el Supremo revocase por defectos de forma la autorización a Repsol-YPF, Marruecos no sólo tiene a petroleras norteamericanas y holandesas catando la misma zona, sino que se dispone a instalar una central nuclear con patentes previsiblemente rusas, mientras España enerva a sus proveedores y renuncia a sus propios recursos.

¿Nuclear? Sí, gracias, sólo si lo manda Mohamed VI.

El PP propone, al fin, que desaparezca el Impuesto de Matriculación

fiscalauto3_220307.jpg
Ya era hora. El PP se decide, al fin, a defender la libertad individual en las decisiones sobre cómo nos movemos. Han registrado este miércoles en el Congreso una Proposición No de Ley de reforma de la fiscalidad del automóvil, para la que el Gobierno tiene sus propios planes. Postulan los populares (¡Aleluya!) la supresión del Impuesto de Matriculación y la reorganización de los de Circulación y Carburantes, para que paguen más, no los coches más caros (como pretende el PSOE), sino los que más contaminan. Todo, en sintonía con la filosofía de Bruselas de gravar el uso contaminante, incentivar la eficiencia energética y liberar el mercado interior de las cargas a la adquisición. No siempre el PP ha sido tan liberal, pero si una pasada por la Oposición le ha hecho entrar en razón, bienvenida sea. Cuando gobernaba, pudo suprimir el Impuesto de Matriculación y no sólo se negó sino que lo transfirió a las Comunidades Autónomas. A ver quién es el guapo o la guapa que les dice ahora que lo supriman.

El PP propone una fiscalidad del automóvil en la que desaparezca el Impuesto Especial a la Matriculación, se modifique el de Circulación para vincularlo a la emisión de CO2 de cada vehículo y “se aumente la carga fiscal sobre los hidrocarburos”, según resumen las referencias de prensa a esta iniciativa.

A falta de una aclaración de los promotores sobre eso de “aumentar la carga fiscal sobre los hidrocarburos” (17.191 millones de euros recaudados por el Estado en 2006, por IVA e impuestos especiales a los combustibles de automoción, un 2,3% más, según datos de ANFAC, la patronal de fabricantes), la PNL del PP tiene buena pinta y parece bastante sensata.

De entrada, tiene la ventaja de que se adelanta a la propuesta del Gobierno, de la que sólo se escuchan rumores, y nada halagüeños para el consumidor y contribuyente.

Si atendemos a los globos sonda que el PSOE ha ido lanzando en las sucesivas versiones de su programa marco para las próximas Elecciones locales y autonómicas, lo que traman es penalizar a los vehículos más caros, que suelen ser, precisamente, los más eficientes y limpios.

Llegaron incluso a chequear la reacción del público a la idea de cobrar una tasa por la circulación en vehículos privados por el centro de las ciudades, pero la protesta fue tan atronadora, que lo desecharon de inmediato e incluso negaron que se les hubiese pasado por la cabeza. Típico de la irresponsabilidad socialista, negar la evidencia y no reconocer jamás un error.

Lo que no es un rumor, ni un globo sonda, es la mentalidad policiaca del Gobierno con la libertad individual. Si han aprobado nuevas prohibiciones contra fumadores, si han acosado a Burguer King por anunciar su XXL, o se disponen a adoptar medidas de racionamiento del agua, ¿qué no estarán dispuestos a hacer contra el automovilista, al que la iconografía socialista identifica como un monstruo come-ozono? Aunque, por muy cascado que esté su utilitario, no creo que caliente tanto el planeta como la casa de Al Gore y su mina de cinc en Tennessee.

Si hay un actor global que está cumpliendo con las discutibles prescripciones de Kyoto es, precisamente, la industria del automóvil. Desde 1998, las emisiones de CO2 de los nuevos modelos de automóviles fabricados en Europa se han reducido en 35 millones de toneladas, según datos de ANFAC. Para 2008, el parque automovilístico europeo emitirá un 25% menos de partículas tóxicas que en 1995. Y en 2010, los constructores europeos habrán contribuido nada menos que con un 15% al objetivo de recorte de emisiones fijado en Kyoto para la UE.

Y mientras los coches se hacen más eficientes y limpios, el Estado no ha dejado de exprimir a sus propietarios.

fiscalauto2_220307.jpgEn 2006, la recaudación de impuestos sobre la adquisición y uso del automóvil ha ascendido a 22.180 millones de euros, según una estimación de los fabricantes: un 2,2% más que el año anterior, y un 33,3% más que en 2000. En España, de cada 100 céntimos que se pagan al comprar un coche, entre 23 y 28 van a parar al Estado y las Comunidades Autónomas en concepto de IVA (IGIC, en Canarias), Impuesto de Circulación y de Matriculación, lo que encarece el vehículo entre un 5 y un 10% con respecto a los principales países fabricantes de Europa.

Sólo la recaudación del Impuesto de Matriculación fue en 2006 de 1.419 millones, un 3,2% más que el año anterior. El rendimiento de esta figura ha crecido un 40% desde 2000. Si el PP quiere suprimirla, después de habérsela entregado a las Autonomías, va a tener que compensarles con una mayor participación en otros impuestos o, como me temo, aumentando la carga fiscal sobre los combustibles. Por no mencionar la bronca política nacional que hace más difícil que nunca poner de acuerdo a las Comunidades en nada, y menos en que renuncien a pájaro en mano con la vaga promesa de ciento volando.

Pero, en fin, nunca es tarde si la libertad es más completa.

Marzo 21, 2007

Carmen Calvo, paga lo que debes

carmencalvo_210307.jpgLa Comisión Europea acaba de anunciar que abre expediente a España por saltarse el canon de los autores en las bibliotecas públicas. Una sentencia del Tribunal de la UE estableció en octubre de 2006 que el Estado también tiene que pagar por el préstamo de libros a las sociedades de gestión de derechos de autor. Según denuncia ahora Bruselas, España se ha hecho la Suecia mientras el Gobierno exprime a los consumidores para recompensar al famoseo, el artisteo y el petardeo que se movilizan y le apoyan lo mismo en una love parade que en una mani contra la guerra de Irak.

Escribo esta nota desde una confortable y prestigiosa biblioteca universitaria, por motivos que no vienen al caso.

El establecimiento dispone de una red wi-fi, así que puedo usar mi portátil para consultar e intercambiar información en red, o para postear en mi blog, como hago durante un receso. Probablemente, cuando renueve mi equipo y me pase a un mac (que es lo que me ha recomendado Daniel Rodríguez), ya estará en vigor el canon digital y tendré que pagar a las sociedades de autores a cambio de nada al comprarme mi flamante ibook, o por el ADSL que uso en casa, y quién sabe si también empezarán a cobrarme en la universidad por este wi-fi adorable (todo hay que decirlo, loado sea el rector Berzosa, al menos por este detallazo con la comunidad universitaria).

De momento, ya he tenido que aflojarles por la caja de CD vírgenes que he comprado para grabar documentos de mi trabajo. Gracias al canon sobre los soportes digitales vírgenes, aprobado por las Cortes con los votos del PSOE y el PP, el Estado me roba para dárselo a unos jetas que viven del trabajo ajeno y yo tengo que dar las gracias porque no me claven una tasa aún mayor.

Si pido un libro a la amable bibliotecaria y, después de consultarlo, decido fotocopiar unas páginas, el precio que me cobrarán lleva incluida una tasa, ¿adivinan para quién?, exacto, para la alegre pandilla.

Hoy descubro que este atraco sigiloso se me ha estado infligiendo mientras el Estado se escaqueaba de pagar por la misma obligacione.

Según el despacho de Europa Press que acabo de consultar (y que aún no he visto publicado en ningún medio, de ahí que no pueda enlazarlo)

La Comisión Europea lanzó hoy un nuevo expediente contra España por eximir a las bibliotecas públicas del pago de derechos de autor por el préstamo de libros pese a que el Tribunal de Justicia de la UE (TUE) ya sentenció en octubre de 2006 que ello vulnera la legislación comunitaria

(...)

En concreto, Bruselas considera que España vulnera la directiva sobre derechos de alquiler y préstamo, que estipula que los autores deben recibir una remuneración cuando sus trabajos se usen para el préstamo público en una biblioteca. La norma permite que algunas categorías de establecimientos se libren del pago de esta remuneración, pero no que queden eximidas todas las bibliotecas públicas con carácter general.

Ejemplar, sin duda, la autoridad moral del Gobierno. Me roba a mí para dárselo a un gremio que no me ofrece nada a cambio. No veo sus películas, ni escucho su música y rara vez leo sus libros, y cuando lo hago, pago por mi ejemplar privado: ¿por qué tengo que volver a pagarles por grabar datos privados en soportes digitales vírgenes o por utilizar mi ordenador para conectarme a la red?. Mientras tanto, el Estado se ha auto-eximido de la obligación que impone a los demás. Y lo hace ilegalmente, según la Comisión Europea.

Carmen Calvo: paga lo que debes, antes de robar a los demás.

Algo habrán hecho

burka_210307.jpgLa secretaria de Estado de Inmigración ha calificado el uso de niqab y el burka como un “hecho puntual” en España. A juicio de Consuelo Rumí, conviene “no magnificarlo” porque “correríamos el riesgo de estigmatizar a un colectivo de origen musulmán que no utiliza esta prenda de origen de forma generalizada”. No sé qué es más denigrante para estas musulmanas, si el sometimiento al maromo o el desprecio del Gobierno de “ista, ista, ista, Zapatero feminista”.

El razonamiento rumiante (de Rumí) es: no nos metamos en sus costumbres, por dos o tres que vayan forradas de cárcel al Carrefour. El feminismo de las cuotas no está para ocuparse de “hechos puntuales” (suponiendo que lo sean: El Mundo asegura, en cambio, que “la estampa” de mujeres anuladas por el niqab y el burka “está dejando de ser insólita” en ciudades como Alcobendas, Ciutat Vella, Barcelona, Vic o El Vendrell). Los principios de la izquierda acaban donde empiezan la estadística y la cobardía. Hay que leer corriendo a Bruce Bawer: a más musulmanes, más siesta.

Han instalado la criminalización preventiva del hombre en la llamada Ley contra la Violencia de Género. Han enseñado a las mujeres, poco menos, que hay que ir a la boda con un spray anti-violador en el liguero, como una prenda de suerte más.

Pero, eso sí, cuando se topan con el burka aquí mismo se olvidan de la igualdad e invocan la abstracta estadística, los “hechos puntuales”, para “no estigmatizar” a todo un pueblo piadoso.

“Algo habrán hecho”, le faltó decir a la secretaria de Estado de Inmigración.

Marzo 20, 2007

Periodistas por cuestionario

urbaneja_200307.jpgEl presidente de la Asociación de la Prensa ha sugerido establecer un “cuestionario” para determinar si un sitio en la Red “es o no un medio de comunicación”. Según Europa Press (vía Libertad Digital), Fernando González Urbaneja ha hablado de ello, en un coloquio sobre Prensa Digital con directivos de medios.

Se han escuchado quejas sobre la exclusión de los diarios digitales de la última edición Agenda de la Comunicación de La Moncloa. Para Javier Rubio Navarro, de Libertad Digital, “no es un problema que nos quite el sueño”. En cambio, para Javier Fumero (El Confidencial Digital) “no es comprensible que estemos acreditados por todos salvo por Moncloa”, mientras que Pedro Aparicio (PR Noticias) considera que ver impresos los datos de su empresa en la coqueta agenda de Fernando Moraleda sería una forma de “dignificar el soporte”.

En este contexto, González Urbaneja ha terciado con su propuesta: un

“cuestionario en virtud de una serie de parámetros que establezcan si una empresa es o no un medio de comunicación, que permita actuar en consecuencia a la hora de acreditarla”.

Si la idea va de lo que cuenta este parco despacho de agencia, me parece una barbaridad: entrometida con la libertad de empresa y coactiva con la de Prensa.

Otro de los contertulios, el subdirector de El Confidencial Carlos Sánchez, se apuntó al carro intervencionista y postuló (siempre según este resumen)

“total transparencia (...) para que el lector sepa quién está detrás de la empresa periodística”.

¡Cáspita! Y yo que creía que la transparencia de un medio periodístico es hacer buena información, en la que los hechos estén a la vista, claros como el agua; donde el razonamiento de las opiniones y los análisis brillen como el sol y los principios editoriales luzcan como una patena. Al parecer, la credibilidad de la Prensa es tan baja, que ahora el periodista pide que auditen a su empresa para resultar creíble.

¿Necesito conocer los accionistas de un hospital privado para saber si me dejo extirpar el apéndice en él? ¿Debo saber quién le paga al piloto de British Airways para elegirla al volar?

Lo que despunta de la idea del “cuestionario” es inquietante, no sólo porque obligaría a las empresas periodísticas a desnudarse ante el Gobierno; que lo hagan, si quieren, ante sus accionistas, empleados, proveedores y lectores o, en el caso de que sean cotizadas y estén obligadas por Ley, ante la CNMV, pero ¿ante el Gobierno?. Lo es, además, porque asume, desde la profesión, el principio de que el poder otorga las credenciales y el periodista sólo se siente “reconocido” si puede acceder cada viernes a la sala de prensa de La Moncloa a dejarse tomar el pelo por Fernández de La Vega, que es a lo que se va a ese lúgubre saloncito.

La propuesta es tan grave, que la Asociación de la Prensa debería tomar inmediatamente cartas en el asunto, en defensa de la independencia de los periodistas españoles. Me refiero a la Asociación de la Prensa de Australia, claro.

Marzo 19, 2007

Tres suicidios en Renault, según El País

renaultguyancourt_190307.jpgTres empleados del centro de Ingeniería de Renault en Guyancourt (París) se han suicidado entre el 20 de octubre y el 16 de febrero pasados. El corresponsal de El País que sugirió en France 5 la clausura de COPE y El Mundo porque son “la mentira institucionalizada” y por su “voluntad de intoxicación sistemática” reporta sobre estas misteriosas desapariciones. Atentos, muchachada.

La “cadena de suicidios” ha dejado “al descubierto un problema de sobrecarga de trabajo”, alerta El País. Renault ha tomado cartas en el asunto, programando un refuerzo del Technocentre de Guyancourt (12.000 empleados) con 110 nuevos técnicos cualificados hasta 2008 y prometiendo mejorar las condiciones de trabajo.

Se apunta el “estrés” de la plantilla por el objetivo de producción marcado por Carlos Ghosn al llegar a la compañía: 26 nuevos modelos hasta 2009. El corresponsal olvida transmitir un dato indispensable para poder verificar el diagnóstico de “estrés” colectivo. ¿Cuándo fijó Ghosn el objetivo de producción? No importa, le puede pasar incluso a El País. Por esta vez, no voy a pedir que lo cierren.

Aquí está el dato, Octavi, y gratis: Ghosn sucedió a Louis Schweitzer como presidente de Renault en abril de 2005, mientras que su Contrato Renault 2009, el primer plan estratégico de la era Ghosn, data de febrero de 2006.

En efecto, establece entre sus objetivos la puesta en circulación de 26 nuevos modelos en tres años, de los cuales 19 serán proyectados en la planta de Guyancourt. Si las matemáticas básicas no mienten, sus 12.000 empleados deben planificar (plano arriba, plano abajo) 6 nuevos modelos de la marca del rombo por año.

¿Estresante? Depende.

Fred Dijoux, dirigente sindical de la Confederación Francesa del Trabajo en la planta de Guyancourt, suspira por los viejos tiempos en los que se producían 3 modelos nuevos cada año, la mitad de lo que el látigo de Ghosn marca ahora como ritmo de galeras.

El presidente, por su parte, juzga su plan como una receta indispensable para la supervivencia de Renault en un sector altamente competitivo. “El replantearse estos objetivos haría peligrar el futuro de la empresa”, remarcó Ghosn el pasado 1 de marzo, durante un homenaje a los tres empleados de la planta de Guyancourt fallecidos.

El País indica que la marca “ha retrocedido del 25% al 22% de cuota en el mercado francés” y que en febrero pasado, sus ventas fueron “un 14% inferiores al mismo mes de 2006”.

¿Qué es más estresante: perseguir la eficiencia o enfrentarse a la destrucción de puestos de trabajo? Por lo demás, ¿de qué información disponemos para concluir que la presión laboral es insoportable en Goyancourt, que fue la causa determinante del suicidio de tres empleados, o incluso de que la coincidencia en un periodo determinado de tiempo de sus fatales decisiones sea estadísticamente relevante?

Casi nada nos cuenta el corresponsal de El País sobre los tres protagonistas de esta desgraciada secuencia de suicidios. Sabemos que tenían 38, 39 y 44 años. Uno de ellos era ingeniero y los otros dos, “técnicos”. Sabemos apenas que uno se tiró de un quinto piso, otro se ahogó en un lago y el tercero, se ahorcó. El bueno de Octavi Martí pasa rápidamente sobre el dato de una carta dejada por uno de ellos, en la que, al parecer, reconoce que se sentía agobiado por el trabajo, pero también que tenía “conflictos familiares”. De los otros dos, ni un solo dato en la información de El País.

Hay que remontarse a una pieza de Le Monde reproducida por El País el pasado 4 de marzo para saber algo más de estas tres personas.

Ahí se nos cuenta que el primero en quitarse la vida fue un ingeniero, el pasado 20 de octubre. Lo hizo tirándose del quinto piso del edificio de Renault en Guyancourt. Tres meses más tarde, en un lago cercano a la planta industrial, se ahogó un técnico de 44 años. Y el pasado 16 de febrero, otro técnico “que iba a ser ascendido a un cargo directivo” se ahorcó en su domicilio dejando la carta citada, en la que aduce “dificultades en el trabajo”, según Le Monde, pero también “conflictos familiares”, según añade, de pasada, Octavi Martí.

Se nos expone, por último, un dato muy interesante. Y es que, en un entorno laboral en el que la Dirección ha establecido el sistema de shared offices (mesas compartidas por turnos de trabajo), algo que para El País es una “causa” de estrés a tener en cuenta, los tres fallecidos eran, precisamente, de los privilegiados con mesa o despacho propio.

¿Es suficiente información para hablar, como hace la Prensa de izquierdas, de una “cadena” de suicidios, es decir, de decisiones personales conectadas entre sí?

Por el conocimiento estadístico, sabemos que no. Según Eurostat, Francia ocupa el segundo lugar de la UE-15 en número de suicidios entre personas de 30 a 59 años, sólo superada por Finlandia y seguida muy de cerca por Bélgica. En Francia, mueren más personas por suicidio que en accidentes de tráfico. Su tasa es de 25,9 suicidios de hombres al año por cada 100.000 y 7,3 mujeres; mientras que la de España, por ejemplo, es de 18,7 entre los hombres y sólo 3, entre las mujeres. Son datos extraídos de la última edición del Key data on health (2002).

Si consideramos que la planta de Renault en Guyancourt es un universo relevante, tendríamos que los tres suicidios representan una tasa de 25 por 100.000 en un periodo de cuatro meses. Ahora bien, no sabemos (porque El País no lo cuenta), si son los primeros casos de suicidio en la historia de la planta o si ha habido otros antes, una información que resulta determinante para dimensionar con precisión los hechos.

Para El País, sin embargo, hay material de sobra como para incoar todo un proceso contra el capitalismo flexible, del que habla Richard Senett en La corrosión del carácter (Anagrama, 2000).

Un psiquiatra, Christophe Dejours, lo tiene claro: la muerte de estos tres empleados es “un fracaso de los sindicatos”, que no han sabido “proteger” a los trabajadores.

Según el doctor Dejours, “la revolución informática liga una persona a un ordenador. La evaluación individual pasa a ser posible, y antes era colectiva. Eso separa a los asalariados, y les lleva a competir entre ellos destruyéndose la noción de trabajar en equipo”.

Sorprendente dictamen científico. El individualismo mata, el colectivismo protege, el trabajo en red aisla. Vulnerables, protegidos o aislados frente a un mismo enemigo: el trabajo en el “nuevo capitalismo”, con sus viejas ambiciones alienantes de siempre.

Richard Senett, en el ensayo citado, concluye que “el nuevo capitalismo es, con frecuencia, un régimen de poder ilegible”.

Los tres casos de suicidio en Guyoncourt desatan toda la aprensión contra el sistema, en las fuentes informativas manejadas por el corresponsal de El País partidario del cierre de medios de comunicación que utilizan el conocimiento racional para vigilar al poder.

Según el sindicato consultado por Octavi Martí, el catálogo de causas de los suicidios comprende la “desregulación de horarios”, apartar a los sindicatos de la toma de decisiones de la empresa, o la individualización fomentada por el desarrollo del trabajo en red.

“La informática acabó con la relación humana”, dice el dirigente sindical Dijoux. “No hablamos con las personas, les mandamos un e-mail. Los jefes te envían mensajes por pantalla y todos debemos ser polivalentes, saber dibujar en el ordenador, ser buenos negociadores y escribir, en inglés a los colegas que trabajan en otros países, y las críticas se hacen delante de todo el mundo”.

En este testimonio hay, condensada, toda una confesión de impotencia ideológica, que es en lo que ha derivado el marxismo pragmático que aún sobrevive en las castas de sindicatos, gremios clasistas y periódicos como El País al derrumbe del marxismo teórico. Su vieja arrogancia científica ha acabado expresándose como una mezcla de senil añoranza del colectivismo y de quejido apocalíptico por el progreso, ciertamente patética.

Véase al marxismo póstumo pidiendo por señas una moratoria de la especialización del trabajo, cuando en la profecía del padre fundador aquélla era sólo un estadio a superar en el parto histórico del Hombre Nuevo. La lucha de clases deja paso a la lucha contra el email privado. El viejo clasismo marxista se vuelve lluvia de bastonazos delirantes y temblorosos contra el individuo.

No sé por qué se han suicidado tres empleados de Renault en Guyancourt, pero de lo que estoy seguro es de que al corresponsal de El País en Francia no le gusta todo lo que nos hace más libres, saber más y vivir mejor.

Marzo 16, 2007

"Nos gusta la música sin politiqueo, ¿y a Usted?"

teatro.jpg
Esto va de un caso práctico que acabo de montarme, a partir de cierta polémica que estos días incendia el ambiente pre-electoral de una provincia española con una partida de la porra contra el PP bueno, que, como todo el mundo sabe, es el PP muerto o pachucho por linchamiento. Nuestro caso de hoy se titula: A nosotros nos gusta la música sin politiqueo, ¿y a Usted?, y quiero donarlo graciosamente al acervo académico de cualquier Master en Comunicación Política. De nada, amiguitos.

La literatura del caso es un género muy difundido en los master universitarios. Cualquiera que haya pasado por instituciones como el IESE, estará familiarizado con la disciplina de análisis de decenas de experiencias reales de éxito y fracaso empresarial. Todos los casos concluyen siempre con una interpelación al alumno, que es la clave para el entrenamiento de sus habilidades directivas. Esa pregunta es: >“Y Usted, ¿qué haría?”.

Nuestro caso de hoy es real como la mentira misma de la que está hecho. No trata de otra cosa: el éxito de la mentira y la tosca incompetencia de quienes deben combatirla.

A una periodista contratada como dircom (Directora de Comunicación) el pasado 1 de marzo por la Fundación del Teatro Pérez Galdós, en Las Palmas de Gran Canaria, se le comunicó el pasado martes, después de doce días en el puesto, que prescinden de sus servicios.

Fue seleccionada discrecionalmente por una fundación pública, y discrecionalmente se rescindió su contrato.

A nadie se le dio la opción de demostrar su competencia para el puesto en una oposición libre. De hecho, pocos fueron los que manejaron la información necesaria para entregar sus currículos al director del teatro en el momento oportuno.

No hubo publicidad en las secciones de Empleo de los diarios, no se anunció la vacante en los tablones de ninguna oficina del Servicio Público de Empleo, ninguna empresa especializada en la selección de Recursos Humanos le habría informado a Usted de esta magnífica oportunidad de ingresar 33.000 euros al año por un atractivo puesto de dircom en una institución cultural pública, sencillamente porque el director del teatro, contando con la confianza de los políticos, decidió que cubriría el puesto eligiendo a discreción una persona entre un selecto grupo de profesionales que conocían de antemano el proceso de selección.

Quizá Usted sea un profesional de la Comunicación competente, íntegro y culto, que habla varios idiomas, domina las nuevas tecnologías de la información y tiene iniciativa para la innovación. Pero jamás habría podido optar al puesto en esta fundación pública de Canarias, si no pertenece al selecto círculo de los que manejaban la información. Entre ese exclusivo y bien informado grupo se encontraba nuestra dircom contratada y despedida.

Contaba con una ventaja que Usted, que es tan buen profesional como el que más, no tiene: conocía al director del teatro, había trabajado para él cuando este dirigía el Festival de Música de Canarias.

En concreto, nuestra dircom realizó la revista del Festival. ¿Toda una revista, ella sola? Incluso para una profesional competente, resulta un desafío prácticamente inasequible. Para ello, contaba con otro mérito que Usted, a pesar de su innegable calidad humana y profesional, no ha contraído, que sepamos. Se había asociado a su marido en la creación de una web aparentemente especializada en la divulgación de la música clásica pero que no le hacía ni le hace ascos a las consignas sobre la Guerra de Irak, el 11-S, el franquismo, el coeficiente intelectual de Bush o la memoria histórica, siempre desde el arrullo de los mantras progresistas más sobados, un acomodo mental indispensable si se desea ser reputado buen periodista, ebanista o lo que sea. Bush subnormal terrorista, PP facha y todo ese rollo. No me diga que Usted ni siquiera es progre. ¿Lo ve? Es el tipo de cosas que le hacen perder puntos de la manera más tonta.

Lo más gracioso de todo es que la web, que sigue currándose su marido, ha promocionado esta semana una campaña de adhesiones a la ex directora, por su despido del teatro, con el lema: A nosotros nos gusta la música sin politiqueo, ¿y a Usted? Pues no sabría qué decirle, la verdad. ¡Con lo entretenido, a la par que instructivo, que resulta mezclar la mentira con el refinado goce musical!

A los méritos de conocer al director del teatro, haber trabajado para él, ser una periodista comprometida, cualidades todas que, evidentemente, Usted ni sueña con reunir (y así le va, puto perdedor), añádase la sólida sociedad creativa y empresarial con su marido, no sólo en el desarrollo de la web citada, sino en una consultoría de comunicación corporativa y en las páginas culturales de un periódico local, donde ambos se han repartido la crítica y la información musical, formando un influyente lobby ante el cual es imposible no sentirse tentado de reclutar. Los directores de teatro y los políticos de derecha también tienen su corazoncito y sienten miedo por las noches.

Si el PP llevara en las instituciones donde gobierna una política de recursos humanos basada en los valores del mérito, la excelencia y la integridad que dice defender, ya habría pedido las cuentas del Festival de Música para comprobar a dónde iban los fondos públicos que remuneraban la realización de la revista corporativa: si a nuestra dircom, a su marido, o a la sociedad formada por ambos.

Qué bien le habría venido disponer de esa información, antes de lanzarse a contratar.

Porque la enseñanza de este caso práctico, amiguitos, no versa sobre el éxito de la mentira, tanto como sobre la exasperante incompetencia de los defensores de la verdad para que se conozca.

El auténtico núcleo del escándalo montado a coro (...del ejército soviético: todos a una, como una Fuenteovejuna chequista, contra el PP) no es el despido, sino la contratación de una periodista que ha servido y sirve encantada a la brutal propaganda contra un partido democrático, y lo hace adornada (por sí misma, por los medios de comunicación que ella misma ha dirigido o por otros que ven en ella un útil símbolo para la causa de la destrucción total del PP, que es de lo que se trata) con las virtudes de un profesionalismo íntegro: “melómana entregada”, “de ingenio brillante”, “periodista excelente”, “de acreditada trayectoria profesional”, ha sido calificada tras su despido, incendiado en el crispado debate político local por la decisión del PP de sustituirla por una periodista con casi veinte años de oficio en medios de excelencia profesional como El Mundo y COPE (atención, jauría, morded aquí), o, puestos a esparcir méritos a voleo como hacen sin cesar sus solidarios colegas (una la declara en un artículo: “no lo voy a negar, mi amiga”), hija de uno de los periodistas más honrados de la Transición, uno de los últimos directores de Pueblo.

Su delito, intolerable para la partida de caza constituida por este caso, es estar casada con el actual secretario de Organización del PP regional.

Ahora echan en falta la meritocracia que dieron por sentada en la selección de su antecesora.

La libre designación sólo es libre cuando promociona a profesionales de la cuerda progre. Si no, es “politiqueo” y nepotismo escandaloso.

El PP se lo ha buscado, porque, como demuestra este caso, ni en su propia organización practican los principios que pregonan: la excelencia, el rigor con la aplicación de los fondos públicos y el respeto a los contribuyentes.

Aunque aquí, como en toda la literatura académica del caso, lo importante es: Y usted, ¿qué haría?

1) ¿Contrataría por 33.000 euros a una periodista que el 12 de octubre de 2001, un mes después de los atentados del 11-S, en los que murieron más de 3.000 personas, escribió un artículo en el que comparaba a George W. Bush con Bin Laden? Ese día, la periodisa de “acreditada trayectoria” escribió en su web sobre música: “George W. Bush y Osama Bin Laden luchan a su manera (muy peculiar, por cierto) por hacer realidad eso que tienen en sus cabezas (si es que tienen algo). Es decir, son unos elegidos que han venido a salvar al mundo. El primero del terrorismo (de momento) y el segundo, de la podredumbre yanki”. ¿Pondría en manos de alguien que es capaz de escribir estas mentiras la custodia y gestión de la reputación corporativa de un centro cultural sostenido con fondos de los contribuyentes?

2) ¿Aceptaría que alguien que el 11 de septiembre de 2000 llamó a una ex ministra del Gobierno de España “consuelo de franquistas” (en concreto, a Pilar del Castillo, por cierto, activista de la oposición al régimen franquista desde partidos de izquierda, probablemente antes de que naciera nuestra atribulada dircom) llevase la portavocía del primer teatro de su ciudad?

3) ¿Creería lo que la portavoz de ese teatro tiene que comunicar a la sociedad si supiera que es capaz de empezar la crónica de un pleno municipal escribiendo: “La mayoría del PP de Las Palmas de Gran Canaria impuso el reglamento de las Juntas de Distrito”, confundiendo deliberadamente una legítima representación de la democracia con una imposición, tal y como hizo el 29 de mayo de 2004?

4) ¿Juzgaría un buen uso para los impuestos el tener en puestos directivos de instituciones públicas a profesionales que han mentido y manipulado, siempre en sintonía con los intereses, tácticas y estrategias de un partido político, siempre el mismo, siempre el PSOE, como cuando, el 26 de febrero de 2005, la dircom contratada por el PP, entonces adscrita a la sección de información municipal de un diario local, excluyó de su crónica las iniciativas del grupo de Gobierno y glosó solo las de la Oposición, en una página entera dedicada a contar los acuerdos adoptados en un pleno?

5) ¿Animaría a sus hijos a prepararse unas oposiciones, sabiendo que pueden acceder a puestos directivos de la Administración sin otro mérito que el de mentir a los demás, como cuando el 2 de julio de 2005 tituló una crónica sobre la constitución de las Juntas de Distrito impulsadas por la nueva Ley de Grandes Ciudades: “La mitad de los vocales de las juntas de Distrito no cree en el modelo del PP”? La verdad encubierta por esta mentira es que la mitad de esos vocales está formada, precisamente, por todos los designados por los grupos de la Oposición y, además, la auténtica noticia (aquí rebanada) de que el PP, teniendo mayoría absoluta, había cedido a la Oposición las vocalías de las Juntas de Distrito.

Evidentemente, la respuesta correcta a todas las preguntas es:

Sí, yo también echaría al PP por su inconsecuente política de recursos humanos, su estimable talento para el suicidio en los escándalos más absurdos y su elevada intuición para el fracaso en la defensa y la pedagogía pública de sus valores.

Marzo 8, 2007

A ver si me queda lo bastante "moderado"

A ver si me sale un post moderado sobre lo que piensan los Sres D. Benigno Pendás (ABC) y D. Freelance Corner (¡Qué manía con ponerse un nick y aparecer con tu foto en Red Liberal! ¡Oiga, me entra la risa al dirigirme a Usted como Sr. Esquina del Autónomo, cuando le ha reconocido hasta la profesora de spining!).

Con tanto cafre (¡Uy!, perdón, quise decir: “con tantas voces autorizadas”) opinando “en positivo” y “a futuro” sobre lo que debe y no debe hacer el PP para volver a ganar las elecciones, no quiero quedar como el típico loco que escucha cada mañana a FJL y sale al trabajo con un machete y una manzana en la cartera, como Michael Douglas en Un día de furia. No, joder (¡Uy!, perdón, quise decir: “jolín” o “jope”) . Uno también sabe ir de “sensato” a las manifestaciones que convoca Rajoy y jalea el ABC.

Desde hace casi tres años (al descubrirse el pastel de Zapatero con los nacionalismos catalán y vasco para echar al PP del sistema solar, y al saltar las primeras evidencias de que la versión sumarial del 11-M era y es un gigantesco embuste), FJL viene zarandeando a la derecha para que espabile y se movilice. Al PP le va en ello la supervivencia y, junto a la suya, que es lo de menos, la supervivencia de la nación y de la libertad, que es lo que importa. Los hechos han confirmado, cuando no superado por el lado más negro, uno a uno, todos sus análisis y pronósticos y los de sus colaboradores (Recarte, Brandau, Ramírez, Herrero, Marco...). Esto, y nada más, debería ser lo relevante a la hora de juzgar el trabajo de un periodista: ¿Es racional su interpretación de la realidad? ¿La verifican los hechos?.

Pero a algunos zotes liberados del PP y a los parásitos que les baten la clara desde la Prensa y los blogs conservadores (¡Uy, uy, uy! ¡Lo que les ha dicho! ¡Qué radicalismo!), las “formas” (o sea: contar la verdad de modo que lo entienda todo el mundo. ¿No era eso el Periodismo?) les parecen excesivas, extremistas, poco “formales”. Vivirían más tranquilos sin un Malaquías tronante en las ondas. Son tan clasistas, tan redomadamente pijos, tan casposamente conservadores, que sólo aceptan la verdad cuando la dice Agamenón. De ahí para abajo, todos porqueros.

Les aliviaría seguir tranquilarmente disfrutando de sus canonjías, con sus notas de prensa aguachirladas y sus periódicos embalsamados, sus sesiones de control opiáceas y sus crónicas dietéticas en plan:“Fulanito dijo” y “Menganito le replicó”. Todo lo que está haciendo huir a la gente en desbandada de la política y de los periódicos, a ellos les parece que son las “formas” de la moderación y el centrismo indispensables para ganar elecciones y audiencia.

Lo más curioso de todo es que la receta la prescriben, por un lado, los que se negaron a debatir con Zapatero en la última campaña de las Elecciones generales, contribuyendo de manera muy relevante al descalabro del PP; y por otro, los que lideran el ránking de pérdida de lectores en 2006 y lo que va de 2007, y aun así, se atreven de dar consejos de cómo llegar a la inteligencia y al corazón de la gente.

Si de ellos dependiera, no habría la tensión cívica, y la poca o mucha indignación que pueda haber en la calle con Zapatero, a estas alturas, se guardaría en el aparador de casa el próximo sábado. Si esa corriente de opinión existe, está movilizada y va a acudir a la manifestación convocada por Rajoy, es porque, antes, las víctimas del terrorismo han sabido organizar un movimiento ciudadano de resistencia y uno o dos medios de comunicación independientes (y para de contar) lo han estado contando, mientras otros, como ABC se dedicaban y se dedican a triturar a aquellos medios con las mismas insidias de la propaganda gubernamental, esparcida por la prensa del Movimiento, genuinamente soviética: son “radicales”, “exaltados”, “extremistas”, y están llevando al PP al abismo y la marginalidad.


El Sr. Freelance Corner, en su post El informe Milius (II) (¿me he perdido algo?), da por maltrechas las hipótesis “conspiracionales” sobre el 11-M, sólo porque ha oído rumores sobre una supuesta división interna en la asociación Peones Negros, que promueve la investigación independiente de los ataques terroristas del 11 de marzo de 2004, y porque también ha interpretado que el director de El Mundo ha reconocido urbi et orbe que el PSOE no tiene nada que ver con el 11-M. A partir de estas sencillas a la par que elegantes verificaciones, el autor nos propina su teoría de la ilegitimidad del Gobierno socialista, que no es por el 11-M, qué va, sino ¡porque no respetaron la jornada de reflexión!. A su juicio, Zapatero es un presidente ilegítimo, pero ¡vale ya! de echarle en cara el 11-M.

En su prolija anotación, no hay ni un atisbo de refutación racional de las graves cuestiones planteadas hasta ahora por la investigación periodística independiente. Que la versión oficial es más falsa que un billete de 24 euros en sus datos y conclusiones clave, es algo que hace tiempo que quedó demostrado. Que no explotó Goma 2 ECO; que se falsificaron informes sobre explosivos, o que se puso una Renault Kangoo vacía y alguien la llenó de explosivos y detonadores en el informe policial, sólo lo cuestionan, a estas alturas, El País, ABC y, por lo visto, también el Sr. Corner.

Lo más gracioso del caso es la prisa que el Sr. Corner tiene en que se derrumbe la teoría “conspiracional” del 11-M, pero sólo para colocar su teoría de la ilegitimidad del Gobierno socialista. ¡Acabáramos! Es una cuestión de prurito intelectual. Vanitas vanitatis. Vanidad y pelo negro. Quítate tú, pa ponerme yo y mi teoría. El PSOE es ilegítimo, pero no porque haya mentido sobre el 11-M, que es una cosa muy fea y vulgar, sino por una razón más bizantina y académica y pija, como es no haber respetado las reglas de juego democrático entre el 11 y el 14 de marzo de 2004.

Me parece ilustrativo de la división tragicómica que aqueja a las facciones de la derecha española.

El profesor Benigno Pendás, en su artículo Después de la indignación (ABC, 7 de marzo de 2007), asume el mito romántico de que la sociedad es un organismo moral que no pasa por alto las políticas injustas. A su juicio, hay un “vendaval democrático” en ciernes contra la política de cesión del Gobierno Rodríguez Zapatero al terrorismo. La excarcelación de Ignacio de Juana ha marcado “un punto de inflexión” en la línea de actuación del presidente, que va a ser castigado con ejemplaridad democrática en la calle y en las urnas, según pronostica el mismo autor.

No sé de dónde saca el Sr. Pendás los datos para llegar a esa representación pastoril de la realidad. Yo no veo más lazos azules y más banderas con crespones negros que los de mi entorno. Frecuento la universidad, las calles, los bares, los centros comerciales, los teatros, los cines, y no veo a la gente más preocupada por la excarcelación de De Juana que por la trata de focas en el Polo Norte. Pero lo relevante no es mi percepción, sino el hecho de que la del profesor Pendás no expone un soporte empírico más convincente que la mía. Su cristal de observación es anti webberiano, en el sentido de que aún sigue creyendo que la política está sometida al escrutinio ético de la sociedad. Muy bien, es cuestión de fe. También yo puedo encontrar verificación histórica para la ley de Webber que nos previene contra el infantilismo de creer que la política persigue el bien por medio del bien. Quien crea que, en Política, lo correcto siempre produce el bien, y el mal siempre produce el mal, es un incauto o un niño, políticamente hablando, escribió, aproximadamente, y cito de memoria, porque la idea me acompaña desde que la leí por primera vez en el pórtico de El pez en el agua, las memorias políticas de Vargas Llosa que, por cierto, son un excelente testimonio que refuta de plano la tesis del profesor Pendás. Si la política del Bien, promulgada por Vargas, estaba destinada a sintonizar de forma natural con una sociedad moral harta de décadas de corrupción y despotismo, entonces, ¿por qué ganó Fujimori y no Vargas?.

No, profesor, no hay una sociedad ética, preparada para dar respuesta al Mal. Eso es lo que le gustaría a cierta casta intelectual, política y periodística, de la cual forma parte el periódico en el que usted escribe. A la sociedad hay que zarandearla, despertarla con un mazo o sumergirla en la verdad helada como a un koala amodorrado. Es un trabajo ingrato, pregonar la verdad para la multitud y no para las confortables élites (entregadas de antemano); bramarla si es preciso. Pero alguien tiene que hacerlo. Ya sabe, lo de Agamenón y el porquero. La propaganda industrial la inventaron los regímenes totalitarios del siglo XX, comunistas y fascistas, y no parece que les haya ido mal del todo a quienes, como el PSOE, llevan más de cien años copiando sus métodos. ¿Qué debemos hacer, según usted, ante la mentira distribuida masivamente, profesor? ¿Confiar en la combustión cívica espontánea, seguir leyendo en ABC que el Sumario del 11-M es un dechado de rigor, o que Aznar dijo lo que no dijo sobre el 11-M en una conferencia en Georgetown, o que Rajoy no controla el PP, o que debe renovar las caras para despejar el camino a quien habrá de echarlo a él? Porque, si vamos a contar verdad de la buena, de eso va todo este rollo del centro y la moderación y la buena sociedad, ¿no, profesor? De que Rajoy se estampe en las próximas elecciones para que le apuñale Gallardón. (¡Uy!, ¡Qué fuerte!).