El PSOE frente a la violencia de género
La violencia de género, según El País: no basta con promulgar una nueva Ley para erradicarla; es preciso, además, que la Ley alumbre un nuevo "modelo de sociedad". Durante su ciclo de ocho años en el Gobierno, el PP ha aprobado dos planes integrales contra la violencia doméstica y de género. La última iniciativa del Ministerio de Asuntos Sociales ha sido la Orden de Protección de las Víctimas, que incluye un paquete de medidas penales, civiles y sociales para garantizar la seguridad y la independencia de víctimas de malos tratos. Dentro de la campaña de la UE contra este tipo de delincuencia, España es el segundo país con más proyectos e iniciativas reconocidas y apoyadas por la administración comunitaria, sólo superado por Reino Unido.
De los 8 proyectos españoles evaluados durante la Presidencia Portuguesa de 2000, 7 fueron presentados por el Gobierno de la Nación y sólo 1 por una Administración autonómica. A finales de 2002, los planes integrales del Gobierno habían impulsado la apertura de 260 centros de acogida, con 4.133 plazas en total, y más de 25.000 jueces, fiscales y agentes de policía habían participado en 400 cursos de atención a las víctimas. Es evidente que España no se ha quedado de brazos cruzados frente a los agresores. Una Ley Integral contra la Violencia de Género sólo reforzará las medidas que ya están en marcha, otorgándoles simplemente un rango legal superior. La urgencia con la que el PSOE quiere tramitarla despierta expectativas infundadas. Su mismo enunciado es insuficiente. La Violencia de Género es sólo un componente de la Violencia Doméstica. Según el Consejo General del Poder Judicial, en 2003 aumentó en un 100 por cien el número de muertes de hijos a manos de sus padres, y en un 80 por ciento el de padres a manos de sus hijos. De las 103 víctimas mortales de agresiones en el hogar, 61 fueron mujeres asesinadas por sus parejas. Postular un cambio en los programas educativos, a fin de introducir valores de igualdad, respeto y no violencia, no deja de ser una invocación retórica. En primer lugar, porque los planes integrales que están en marcha incluyen experiencias de entrenamiento con profesores de Primaria y Secundaria para la pedagogía de la igualdad entre chicos y chicas. En segundo lugar, porque una mayoría de los agresores son el resultado de la Educación implantada por el PSOE durante el periodo 1982-1996. En concreto, de 98 homicidas censados por las organizaciones feministas durante 2003, 53 tienen entre 18 y 40 años. Intervenir en el "modelo de sociedad", como pretende el programa socialista, no es cometido de una Ley de esta naturaleza, ni de ninguna otra. Los políticos no saben bajar el listón de sus ambiciones. Los ciudadanos se conforman con que ayuden en la solución de unos pocos problemas y no estorben en la del resto, pero sus gobernantes siempre tienen prisa por cambiar el "modelo de sociedad".