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Estúpido lector

El autor de Viajando con ZP se resigna a la “lectura sesgada, torticera, malintencionada” de su retrato de Rodríguez Zapatero. Se refiere a lo que ha destacado de su panegírico la Prensa. No he leído el libro, ni está entre mis prioridades, pero sí la fuente de la que bebieron diarios y comentaristas de radio en sus ediciones del lunes: una recensión extensa y bien documentada por citas textuales que Europa Press distribuyó el pasado domingo.

Como editor de Fin de Semana de LD, me tocó valorar, enfocar, reelaborar y publicar la noticia. Había información objetivamente relevante en ese despacho:

1) Que Zapatero asuma en privado que ganó las Elecciones gracias a la Guerra de Irak y el 11-M, cuando en público siempre lo ha negado, es relevante;

2) Que tome sus decisiones pensando en el corto plazo y con visiones a largo, pero que sea un negado para el medio plazo y para dar continuidad y método a sus improvisaciones, es relevante.

3) Que se rodee de “círculos concéntricos” de influencia, cuyo centro es él, en sucesivas capas familiares y sectarias (ministros “preferidos”, dirigentes de partido, compañeros de generación y asalto al poder del partido,...), es relevante.

4) Que se embarcara en el Estatuto de Cataluña o en la negociación con ETA sin un plan preestablecido, es relevante.

5) Que todo eso lo cuente quien ha sido su consejero de Prensa internacional durante dos años, acompañándole en sus viajes al extranjero, y que, sobre todo, lo haga en un libro de tono elogioso con Zapatero, según puntualizó el mismo resumen de agencia, es relevante y, además, otorga un plus de credibilidad al testimonio.

Un análisis parecido debieron realizar otros medios, que destacaron la noticia con enfoques coincidentes, en sus ediciones del día siguiente.

¿Dónde está la “lectura sesgada, torticera, malintencionada” de la que se queja el autor? No desmiente nada de lo resumido o destacado de su libro, no demuestra que se hayan tergiversado sus palabras, no aporta un solo dato que matice o corrija la recensión de Europa Press y las ediciones que de ella hicieron distintos medios periodísticos.

Más bien, parece un ataque de ansiedad de un escritor mediocre que ataca a los lectores porque no le comprenden. No controló la potencia de las palabras, se fue de la lengua, se le escapó de las manos o le queda grande la empresa de cronista. El caso es que ha quedado fatal con su antiguo jefe, al que quiso adular, y ahora le echa la culpa al estúpido lector.

Además de torpe, soberbio.

Ajo y agua, amiguito.

Comments

yo supongo que me lo leeré para formarme una opinión.