La construcción de la mentira perfecta
Detrás de los últimos llamamientos al PP para que se “modere” (Polanco, El Mundo, Calomarde, Manifiesto del Círculo de Bellas Artes...), bombea el mecanismo de la mentira en su ingeniería más pura y pletórica.
No sólo ha construido la ilusión de un PP crispado y crispante, sino que lo ha convertido en el punto de partida de cualquier análisis, una verdad anterior a toda aproximación a la verdad, el pie de verso de un país que recita en casi todas las tribunas el romance de ciegos escrito por el poder.
Lo que une a todo ese coro es su aparente compunción por el cariz que toma la Oposición y una falta de alternativa a su estilo “desmesurado” y “extremista”, de tal modo que, desde dentro (Gallardón y Calomarde, pero también Piqué, Matas, Feijóo, incluso Fraga ...) y desde fuera del PP, desde posiciones más o menos allegadas (El Mundo, ABC) o abiertamente hostiles (El País, intelectuales afines o a sueldo del Gobierno), se coincide en culpar al PP de una crispación sobreentendida y en negarle una alternativa, porque ni la unidad nacional está en peligro por la reforma de los Estatutos (dicen todos) ni el Gobierno está cediendo al terrorismo.
Es la mentira perfecta, con la que todo déspota de la tierra soñaría: repudia al opositor por algo que no hace, le bloquea para lo que sí debe hacer, franquea el paso al Gobierno para seguir haciendo lo que no debe ni puede en una Democracia.
Ganada esta franquicia por la mentira matriz (el PP crispa, el PP miente, Zapatero hace una política legítima, a lo sumo equivocada, pero para entrar a discutirla y proponer alternativas, antes el PP debe retractarse), cualquier mentira subsidiaria puede circular a toda velocidad por los circuitos institucionales de transmisión del conocimiento: la prensa, la televisión, los centros culturales subvencionados, la universidad, los colegios, el cine, los teatros, los lobbies artísticos y musicales,...
El organismo intoxicador busca sus propios super-conductores en el interior del organismo resistente, en este caso el PP. Un diputado desconocido como Calomarde, un alcalde con prisa y ambición como Gallardón, un concejal de un municipio remoto, un diputado regional ávido de notoriedad, cualquiera que convalide la mentira desde dentro del organismo infamado se convierte en un super-conductor de la misma a través de las cañerías del logoducto del poder.
Al hilo de la manifiesta deslealtad del diputado valenciano (airear en un libelo anti-PP su descalificación radical de la estrategia de Oposición de su partido), quizá sería oportuno examinar el proceso de selección de candidatos populares en clave de las cuotas que los barones locales imponen en las listas para garantizar su poder frente a adversarios internos.
En este sentido, ¿cómo llegó Calomarde, un diputado absentista y desleal, a la lista del PP valenciano al Congreso? ¿Lo hizo a través de la cuota zaplanista o campsista? A tenor de su descalificación de la labor del Grupo parlamentario, no parece, a primera vista, que perteneciera a la primera categoría.
Una de esas mentiras subalternas inspira el Manifiesto del Círculo de Bellas Artes, presentado este martes. Se trata del fantasma de una inminente “fractura social” provocada una Oposición parlamentaria “extremista” y “desmesurada”, una Iglesia Católica “financiada por el Estado” (falso de toda falsedad: son los contribuyentes quienes lo hacen; confundir al Estado con los ciudadanos denota propensión al totalitarismo) que llama a la objeción de conciencia contra la asignatura de Educación para la Ciudadanía y una “avalancha mediática” sedicente y manipuladora (descripción exacta, como todo el manifiesto, de las prácticas del Gobierno y del alud de medios que le escoltan).
Alentar el espectro de una extrema derecha para encubrir el extremismo nada espectral aunque sí escalofriante del PSOE, sus aliados nacionalistas y su interlocutor terrorista, es el propósito esencial de la propaganda oficialista a la que responde con fidelidad marcial esta nueva pantomima de los llamados “intelectuales”. Con puntualidad británica, en vísperas de otro proceso electoral de resultado incierto para el PSOE, acuden en su auxilio a intentar avivar la movilización. La mesa petitoria se despliega con toda claridad en el punto VIII del panfleto. El cepillo de la cuestación sale en busca de óbolos de indignación:
“Somos conscientes de que esta crispación inducida ha podido tener un efecto de hartazgo en los ciudadanos que los inclinen hacia la abstención. Nada sería más negativo en estos momentos. Los extremismos encuentran su espacio cuando la ciudadanía se abstiene y en esta ocasión cualquier inhibición no beneficiaría los avances sociales sino que propiciaría los retrocesos”.
Si funcionó en vísperas del 14-M, con la brutal campaña de escarnecimiento leninista contra el PP sostenida desde la Guerra de Irak y la catástrofe del Prestige, ¿por qué no va a funcionar el próximo 27 de mayo?, han debido pensar los promotores del manifiesto, entre los que no se ocultan (¿tan negro lo ven?) asalariados del Gobierno como la directora de la Biblioteca Nacional.
La eficacia del goteo tóxico contra el PP es aplastante en los conductos institucionales. Está por ver si es todo lo eficaz que sus inductores desean entre el electorado. Pero lo que parece evidente, a la luz de la renuencia estructural de la sociedad española al discurso de la derecha liberal, es que esa ingeniería de la mentira cumple una función profiláctica fundamental en el sistema inmunológico de una izquierda cainita y esencialmente totalitaria, que logra conservar intactas sus opciones de poder en España, cuando, en cualquier otra sociedad mejor informada, probablemente se vería obligada a transitar a la democracia o resignarse a la marginalidad.
Interesa la ilustración de este caso, además, como contribución a cierta polémica que divide a los liberales más jóvenes, entre partidarios de un discurso “científico”, sin mácula política, y quienes preconizan que hay que bajar a la arena de la confrontación ideológica con la izquierda, con una estrategia y un aparato de contra-inteligencia que no dude en sabotear y colapsar el logoducto del adversario, si es preciso, con una construcción alternativa de la realidad. Ese debate está teniendo lugar ahora mismo en la blogosfera liberal de nuestro país y admite dos evaluaciones, según el patrón coloquial de la botella medio llena o medio vacía.
Lo que la llena es una corriente de inteligencia como jamás ha contado el liberalismo en ningún otro momento de la historia de las ideas en nuestro país. Lo que la vacía es que no acaba de tomar partido en el crucial combate que la libertad y la involución pre-democrática están librando aquí y ahora, sin abstracción ni erudición.
Comments
1) "Ah, que no es legítimo tomar decisiones por que eres el presidente de gobierno. Vaya, que antidemocrático es, sí".
Sus decisiones serán las de un Gobierno legítimo en la medida en que respeten la Ley y se adopten conforme a las reglas del juego democrático. Los votos no dan patente de corso para nada. Si es por votos, Hitler también hizo lo legítimo al arrasar Weimar. Entiendo que algunas decisiones relevantes de este Gobierno y de sus subordinados (Estatuto de Cataluña, excarcelación de De Juana, protección de Otegi por el Fiscal del Estado, etc, etc) son, además de ilegales (hay indicios racionales de ello, según está estudiando el TC, en el caso del Estatuto de Cataluña), ilegítimas porque nadie ha elegido a este Gobierno para que rompa la Constitución ni para que proteja a terroristas. Si a Usted no le importa, voy a seguir sosteniendo con razones que Zapatero hace una política ilegítima y, por lo tanto, su Gobierno es ilegítimo.
2)"Ah, entonces la Sanidad no la paga el Estado, son los contribuyentes. Y la Educación, igual. Ejem. La Sanidad, la Educación y la Iglesia son sostenidas por el Estado, con la cosilla de que a la Iglesia se la paga de más si no le llega con lo que les dan por los tachones del IRPF.¿Sabes cómo funciona, verdad? Infórmate, hombre de dios".
La Sanidad, la Educación pública, las Infraestructuras,la Administración de Justicia, la Defensa,... en efecto, son sostenidas por el Estado, que tiene personalidad jurídica propia. El Estado, en efecto, decide las prioridades, asigna los recursos financieros y ejecuta el gasto.
Este funcionamiento no tiene nada que ver con el régimen financiero de la Iglesia Católica en España. Son los contribuyentes los que, marcando con una X la casilla correspondiente en el impreso de Declaración de la Renta, deciden libremente que una parte de su aportación al Estado se entregue a la Iglesia. El Estado se limita a trasladar a la Iglesia esa cantidad recaudada a los contribuyentes. No es un dinero asignado por el Estado, sino por los contribuyentes. Por último, creo que quien no está bien informado es Usted, aunque le agradezco su amable interpelación como "hombre de Dios". A partir del reciente acuerdo Iglesia-Estado, alcanzado a finales de 2006 entre la Conferencia Episcopal y el Gobierno de Rodríguez Zapatero, la Iglesia se autofinancia y el Estado ya no pone un solo euro para cubrir los gastos de funcionamiento de la Iglesia que, como Usted debería saber, incluyen el sostenimiento de la acción benéfica de las ONGs más eficientes y transparentes que existen en nuestro país. De modo que sí, me ratifico: es "falso de toda falsedad" que el Estado español financie a la Iglesia Católica.
3) "La izquierda actual es esencialmente totalitaria...¿quieres decir que lo único democrático hoy es la derecha?"
Pues sí, quiero decir exactamente eso, aplicado a nuestro país y al momento presente. Enhorabuena. Ojalá tuviéramos una izquierda democrática y una derecha liberal dispuesta a exigirlo.
4) "P.D.: Pero qué divertidos son ustedes los ultras: antes eran frikis exaltados, hoy se creen opinadores políticos."
Gracias. Siempre es un placer cumplir con la noble función de divertir a personas que, como Usted, demuestran una actitud tan democrática y tolerante con los que piensan y razonan de forma diferente.
Vuelva cuando quiera. O no.
Posted by: Victor Gago | Abril 15, 2007 11:19 PM
1) "Ah, que no es legítimo tomar decisiones por que eres el presidente de gobierno. Vaya, que antidemocrático es, sí".
Sus decisiones serán las de un Gobierno legítimo en la medida en que respeten la Ley y se adopten conforme a las reglas del juego democrático. Los votos no dan patente de corso para nada. Si es por votos, Hitler también hizo lo legítimo al arrasar Weimar. Entiendo que algunas decisiones relevantes de este Gobierno y de sus subordinados (Estatuto de Cataluña, excarcelación de De Juana, protección de Otegi por el Fiscal del Estado, etc, etc) son, además de ilegales (hay indicios racionales de ello, según está estudiando el TC, en el caso del Estatuto de Cataluña), ilegítimas porque nadie ha elegido a este Gobierno para que rompa la Constitución ni para que proteja a terroristas. Si a Usted no le importa, voy a seguir sosteniendo con razones que Zapatero hace una política ilegítima y, por lo tanto, su Gobierno es ilegítimo.
2)"Ah, entonces la Sanidad no la paga el Estado, son los contribuyentes. Y la Educación, igual. Ejem. La Sanidad, la Educación y la Iglesia son sostenidas por el Estado, con la cosilla de que a la Iglesia se la paga de más si no le llega con lo que les dan por los tachones del IRPF. ¿Sabes cómo funciona, verdad? Infórmate, hombre de dios".
La Sanidad, la Educación pública, las Infraestructuras,la Administración de Justicia, la Defensa,... en efecto, son sostenidas por el Estado, que tiene personalidad jurídica propia. El Estado, en efecto, decide las prioridades, asigna los recursos financieros y ejecuta el gasto.
Este funcionamiento no tiene nada que ver con el régimen financiero de la Iglesia Católica en España. Son los contribuyentes los que, marcando con una X la casilla correspondiente en el impreso de Declaración de la Renta, deciden libremente que una parte de su aportación al Estado se entregue a la Iglesia. El Estado se limita a trasladar a la Iglesia esa cantidad recaudada a los contribuyentes. No es un dinero asignado por el Estado, sino por los contribuyentes. Por último, creo que quien no está bien informado es Usted, aunque le agradezco su amable interpelación como "hombre de Dios". A partir del reciente acuerdo Iglesia-Estado, alcanzado a finales de 2006 entre la Conferencia Episcopal y el Gobierno de Rodríguez Zapatero, la Iglesia se autofinancia y el Estado ya no pone un solo euro para cubrir los gastos de funcionamiento de la Iglesia que, como Usted debería saber, incluyen el sostenimiento de la acción benéfica de las ONGs más eficientes y transparentes que existen en nuestro país. De modo que sí, me ratifico: es "falso de toda falsedad" que el Estado español financie a la Iglesia Católica.
3) "La izquierda actual es esencialmente totalitaria...¿quieres decir que lo único democrático hoy es la derecha?"
Pues sí, quiero decir exactamente eso, aplicado a nuestro país y al momento presente. Enhorabuena. Ojalá tuviéramos una izquierda democrática y una derecha liberal dispuesta a exigirlo.
4) "P.D.: Pero qué divertidos son ustedes los ultras: antes eran frikis exaltados, hoy se creen opinadores políticos."
Gracias. Siempre es un placer cumplir con la noble función de divertir a personas que, como Usted, demuestran una actitud tan democrática y tolerante con los que piensan y razonan de forma diferente.
Vuelva cuando quiera. O no.
Posted by: Victor Gago | Abril 15, 2007 11:03 PM
¡Bravo! ¡bravo!
1)Es mentira que "Zapatero hace una política legítima"
Ah, que no es legítimo tomar decisiones por que eres el presidente de gobierno. Vaya, que antidemocrático es, sí.
2)"una Iglesia Católica “financiada por el Estado” (falso de toda falsedad: son los contribuyentes quienes lo hacen; confundir al Estado con los ciudadanos denota propensión al totalitarismo)"
Ah, entonces la Sanidad no la paga el Estado, son los contribuyentes. Y la Educación, igual.
Ejem. La Sanidad, la Educación y la Iglesia son sostenidas por el Estado, con la cosilla de que a la Iglesia se la paga de más si no le llega con lo que les dan por los tachones del IRPF.
¿Sabes cómo funciona, verdad? Infórmate, hombre de dios.
3) "esa ingeniería de la mentira cumple una función profiláctica fundamental en el sistema inmunológico de una izquierda cainita y esencialmente totalitaria, "
La izquierda actual es esencialmente totalitaria...¿quieres decir que lo único democrático hoy es la derecha? ¡Oooh, salve, Maestro de los Demócratas! ¡Sólo tú y los que piensan como tú sois democrátas! ¡Ni la izquierda, ni la derecha crítica son demócratas! ¡Salvadnos, por favor! ¡Como sea: dad un golpe de estado, matadnos a miles a los rojos, pero salvadnos! ¡por favor!
P.D.: Pero qué divertidos son ustedes los ultras: antes eran frikis exaltados, hoy se creen opinadores políticos.
Posted by: Kal-El | Abril 11, 2007 2:56 PM
¿No crees que hay demasiados medios de comunicación que dicen que el PP crispa?.
Yo creo que el PP no crispa, suponiendo que haya esa crispación de la que hablan, pero sí creo que los medios de comunicación lo dicen. Lo que no me explico es porque hay que seguir las mentiras de El Mundo en el 11-M al mismo tiempo que aguantar las melonadas de ese mismo periódico sobre la "crispación" del PP.
Lo que le pasa a la derecha es que no sabe separar a sus amigos de sus enemigos y así tenemos a El Mundo haciéndole la cama al PP. No se dan cuenta que ese periódico es de izquierdas con lectores de derechas y que el granuja que lo dirige tarde o temprano los echará fuera del gobierno, cuando lleguen a él, como cuando la guerra de Irak.
Posted by: Jose.Luis | Abril 10, 2007 10:52 PM